Pues sí amigos, la Media Maratón de Arahal a Morón ha sido mi último test antes de la Maratón de Sevilla. Reconozco que no estoy haciendo muchas tiradas largas, pero también es cierto que el Circuito Provincial de Campo a Través, el Cross de Itálica y el del próximo fin de semana en el Campeonato de Andalucía (El Coronil), me están dando un punto de fortaleza muy interesante.
Hoy además ha sido un rodaje de calidad por las adversidades climatológicas por un lado, con mucho frío y lluvia durante dos tercios de la prueba; por otro, por la dureza del recorrido, siempre cuesta arriba, con alguna bajada, y un final demasiado exigente, con adoquines y cuestas interminables ¡solo faltaba la nieve!
Carrera de menos a más (a penas calenté nada con la cola para dejar los macutos), acompañando a mi amigo Francisco, que empieza a conocerse poco o poco corriendo, intentando controlar sin dar tirones, y muy bien, pues a poco que persista bajará sus tiempos y dentro de poco seguro hasta me gana... Lo peor para él fue que se tuvo que parar dos veces con molestias en un pie a causa de un pliegue en la plantilla de su zapatilla, por culpa del agua.
Lo mejor fue que por esperar a Francisco, nos alcanzó otro buen amigo, Ricardo Cabrera, y así fuimos juntos practicamente hasta el kilómetro 17, en el que una vez alejada la lluvia, me animé a cambiar un poco de ritmo, principalmente para dar caza a mi amigo Amador (¡qué bueno es tener amigos!), con el que hice dos kilómetros hasta que entrado en Morón fui superando a corredores, en constante ritmo en las cuestas, y llegando finalmente en 1:42:34 en un buen final.
En fin, sabiendo que en estos momentos mi mayor preocupación es mi garganta, a la que debo cuidar para evitar mis lamentaciones del año pasado, he querido disfrutar y no sufrir esta dura Media Maratón, donde siempre dan una buena prenda deportiva, y donde la organización me consta que se esfuerza, pero no sé porqué siempre pasa algo. A mi juicio, con el frío y la lluvia que ha hecho, se podrían haber agilizado un poco las colas, tanto para dejar los macutos como para recoger la bolsa de regalo. De todas formas, 27 ediciones, y en la brecha, está muy pero que muy bien.
Quiero resaltar que me ha gustado mucho correr con Ricardo, con el que nunca había coincidido en una carrera codo con codo (próximamente obtendrá el título de Maratoniano, seguro). También quiero saludar a Fernando Tragabuche, que lo he visto sufrir como en pocas ocasiones (espero que lo de la cadera no sea nada), a otro botellín como Ángel, muy bien con su 1:40 y contento, como a muchos más que he tenido la oportunidad de saludar, como Migue y Servando, de las Cabezas, Blanco y Reyes, Marisa y Simón de Renfe, Serrano de Arcos (Manoli de animadora hoy en meta), y muchos más.
Finalmente, me ha dado mucha alegría conocer a dos paisanos de Utrera, Rafa y Ginés, que se estreneban en Media Maratón, y ¡vaya estreno!, pues Rafa (no sé si Ginés también) ha hecho 1:31, gran marca, de la que se prevé quede superada en este año 2010, pues a esta marca se le debe restar cinco minutos en otras medias con menos dificultad orográfica y con unas mejores condiciones climatológicas.
Lo dicho, felicidades a todos, saludos a los demás, y dejad un comentario, que siempre anima para próximas crónicas, aunque en esta no he podido hacer ni fotos. La próxima vez será, que nos estamos poniendo muy vistos.
Hoy además ha sido un rodaje de calidad por las adversidades climatológicas por un lado, con mucho frío y lluvia durante dos tercios de la prueba; por otro, por la dureza del recorrido, siempre cuesta arriba, con alguna bajada, y un final demasiado exigente, con adoquines y cuestas interminables ¡solo faltaba la nieve!
Carrera de menos a más (a penas calenté nada con la cola para dejar los macutos), acompañando a mi amigo Francisco, que empieza a conocerse poco o poco corriendo, intentando controlar sin dar tirones, y muy bien, pues a poco que persista bajará sus tiempos y dentro de poco seguro hasta me gana... Lo peor para él fue que se tuvo que parar dos veces con molestias en un pie a causa de un pliegue en la plantilla de su zapatilla, por culpa del agua.
Lo mejor fue que por esperar a Francisco, nos alcanzó otro buen amigo, Ricardo Cabrera, y así fuimos juntos practicamente hasta el kilómetro 17, en el que una vez alejada la lluvia, me animé a cambiar un poco de ritmo, principalmente para dar caza a mi amigo Amador (¡qué bueno es tener amigos!), con el que hice dos kilómetros hasta que entrado en Morón fui superando a corredores, en constante ritmo en las cuestas, y llegando finalmente en 1:42:34 en un buen final.
En fin, sabiendo que en estos momentos mi mayor preocupación es mi garganta, a la que debo cuidar para evitar mis lamentaciones del año pasado, he querido disfrutar y no sufrir esta dura Media Maratón, donde siempre dan una buena prenda deportiva, y donde la organización me consta que se esfuerza, pero no sé porqué siempre pasa algo. A mi juicio, con el frío y la lluvia que ha hecho, se podrían haber agilizado un poco las colas, tanto para dejar los macutos como para recoger la bolsa de regalo. De todas formas, 27 ediciones, y en la brecha, está muy pero que muy bien.
Quiero resaltar que me ha gustado mucho correr con Ricardo, con el que nunca había coincidido en una carrera codo con codo (próximamente obtendrá el título de Maratoniano, seguro). También quiero saludar a Fernando Tragabuche, que lo he visto sufrir como en pocas ocasiones (espero que lo de la cadera no sea nada), a otro botellín como Ángel, muy bien con su 1:40 y contento, como a muchos más que he tenido la oportunidad de saludar, como Migue y Servando, de las Cabezas, Blanco y Reyes, Marisa y Simón de Renfe, Serrano de Arcos (Manoli de animadora hoy en meta), y muchos más.
Finalmente, me ha dado mucha alegría conocer a dos paisanos de Utrera, Rafa y Ginés, que se estreneban en Media Maratón, y ¡vaya estreno!, pues Rafa (no sé si Ginés también) ha hecho 1:31, gran marca, de la que se prevé quede superada en este año 2010, pues a esta marca se le debe restar cinco minutos en otras medias con menos dificultad orográfica y con unas mejores condiciones climatológicas.
Lo dicho, felicidades a todos, saludos a los demás, y dejad un comentario, que siempre anima para próximas crónicas, aunque en esta no he podido hacer ni fotos. La próxima vez será, que nos estamos poniendo muy vistos.
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Un fuerte abrazo de vuestro amigo Diego.